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La obesidad infantil, que hacer para evitarla

¿Qué es la obesidad infantil? ¿Cómo prevenir la obesidad infantil? ¿De qué forma tienes que alimentar a tu hijo?












¿Qué es la obesidad infantil?

 Se estima que entre un 15 y un 30 por ciento de los niños y adolescentes son obesos. Un niño se considera obeso cuando sobrepasa el 10% el peso recomendado para su estatura y constitución. La obesidad infantil se comienza a perfilar entre los 5 y 6 años de edad y durante la adolescencia, además se sabe que el 50% de los niños obesos seguirán siéndolo de adultos.

El crecimiento de la obesidad infantil en España es espectacular y preocupante: si hace 15 años, el 5% de los niños españoles eran obesos, esta proporción es ahora del 16%. En la Unión Europea, sólo Gran Bretaña nos supera.


¿Cómo prevenir la obesidad infantil?

Tú puedes dar el primer paso para evitar la obesidad en tus hijos: educando a tus hijos en buenos hábitos alimenticios desde pequeños. Será un paso fundamental, ¿sabes por qué?

Los cambios que se están dando en la alimentación y los nuevos estilos de vida son los principales desencadenantes de la obesidad y de su aumento en los últimos años.

La infancia es la etapa de la vida en la que comienzan a establecerse los hábitos alimentarios y a partir de la adolescencia, estos hábitos adquiridos se hacen más resistentes al cambio.

Es esencial actuar durante este periodo, la infancia, sobre la conducta alimentaria de niños y niñas, ya que las costumbres que adquieran en esta etapa van a ser determinantes de su estado de salud cuando sean adultos.



¿De qué forma tienes que alimentar a tu hijo?

Variada:
Acostumbra a tu hijo o hija cuanto antes a que coma de todo y a degustar los sabores de distintos alimentos. La clave para educarle en hábitos alimentarios saludables está en ofrecerle una alimentación variada desde sus primeros años de vida. Es difícil que el niño aprenda a comer bien si no le has dado la posibilidad de tomar contacto con una gran variedad de alimentos.

Sana:
Escoge los alimentos con menos grasa, con poca sal, abundantes vegetales (verduras, frutas, legumbres y cereales integrales), y en cantidades acordes a su apetito y a sus necesidades.

Equilibrada:
Es imprescindible que conozcas el menú del colegio, para complementarlo con el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena, y hacer así una alimentación equilibrada. Los alimentos deben distribuirse a lo largo del día para que el cuerpo obtenga de ellos los nutrientes que necesita, según sus exigencias.

Nutritiva:
Ofrécele alimentos de todos los grupos (frutas, verduras, carnes, pescados, cereales, legumbres…) para que pueda elegir los que más le gusten. Y está en tus manos evitar que tu hijo consuma habitualmente alimentos superfluos, llenos de calorías vacías, como dulces, refrescos, chucherías, patatas fritas de bolsa y similares o precocinados como hamburguesas y pizzas.

Apetecible:
Si cocinas los alimentos (verduras, pescados, legumbres…) de diferentes maneras, combinas los alimentos que sabes que le gustan menos a tu hijo con otros que le agradan más y presentas los platos en la mesa de forma atractiva, tienes muchas garantías de que la comida le resulte más apetecible.

Divertida:
Hazles partícipes de la compra, la elaboración de comidas, la preparación de la mesa, etc. Esto puede ser una oportunidad para que aprendan buenos hábitos y disfruten de la comida.

Sorprendente:
Enséñales todo lo que sabes sobre los alimentos: para qué sirven, qué funciones desarrollan en el cuerpo, cuánto necesita el cuerpo de cada alimento…

Ordenada:
Disfrutad en familia del momento de la comida o de la cena, en un ambiente relajado y tranquilo; siguiendo un orden a la hora de comer: primer plato, segundo plato y postre.

Consistente:
Asegúrate de que el niño hace al menos 3 comidas consistentes al día: desayuno, comida y cena. Y si pasan más de 4 horas entre una y otra, anímale a que tome un tentempié.

Educativa:
Es esencial que la educación de hábitos alimentarios saludables se lleve a cabo tanto en casa como en la escuela. La educación exige de la familia paciencia, dedicación, constancia, disciplina, no hacer concesiones inaceptables y también cierto respeto por el apetito del niño, siempre que su ritmo de crecimiento y desarrollo se encuentre dentro de la normalidad.

En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.
 Autora:
 Mujeractual  

1 comentario:

  1. Gordura no es salud!!!..que tenga el peso adecuado a su edad es perfecto, demósle una buena nutrición a nuestros hijos para que su desarrollo sea bueno y sano..

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